¿Cómo tomar café verde?

Ha saltado a la fama como un potente quemador de grasa, y como tal, se convierte en el aliado perfecto para perder peso acompañado de una dieta equilibrada, saludable y ejercicio. Se trata de ¿Cómo tomar café verde? para adelgazar, prevenir y retrasar el envejecimiento y cuidar de que nuestro corazón tenga una vida más larga.

Porque es el los granos de café verde y no tostado donde se encuentra uno de los compuestos fenólicos que actúan como inhibidores de la grasa, y es el ácido clorogénico.

Son las principales características que describen las propiedades de este milenario fruto del cafeto cuyos granos solemos ingerir tostados y molidos en una taza de café. Pues bien, el café verde es el grano natural sin tostado, así que tiene menos aroma y un sabor más amargo que lo aleja en principio de ser una bebida comercialmente deseada. Aunque también lo podemos encontrar en grano y orgánico para los que disfrutan del café con todos los beneficios que aporta.

¿Cómo tomar café? Sin recurrir a las cápsulas, se encuentra en tiendas naturistas y de dietética, generalmente de procedencia orgánica, ecológica o denominación “bio”, lo cual garantiza una óptima calidad.

A la hora de prepararlo, si lo queremos moler, mejor con un aparato potente porque son granos muy duros. Se utiliza una cucharada sopera por taza y el tipo de cafetera más recomendable es la de émbolo o francesa, ya que nos permite prensar el polvo molido y efectuar la extracción del café verde al mismo tiempo sin necesidad de colarlo.

El café verde tiene un gusto más amargo que el tostado y menos aroma, de manera que poco nos recuerda al café tradicional, pero sus componentes están intactos.

En la modalidad de grano, se recomienda que el agua sea filtrada, destilada o en su defecto, mineral. Así nos aseguramos un sabor y cualidades óptimas del resultado final.

Para prepararlo, ponemos a remojar dos cucharadas soperas de café verde en grano en un litro de agua hirviendo y dejamos de 15 a 30 minutos reposar, cubriendo unos centímetros el agua por encima del café hasta que éste aumente su tamaño. Pasado este tiempo, añadimos una taza de agua y lo ponemos al fuego lento para que hierva 5 minutos, al cabo de los cuales lo retiramos y dejaremos reposar cubierto con un paño. Se sirve una vez colado en una taza y está listo para consumir.

En ambos casos puede endulzarse al gusto ya que resulta un tanto amargo al paladar. En los casos de dieta para adelgazar, la estevia, el azúcar de coco o el sirope de ágave pueden ser endulzantes perfectos porque contienen menos calorías y añaden un sabor más agradable a la infusión.

La fórmula más sencilla y práctica para beneficiarse de sus efectos drenantes, saciantes y termogénicos es acudir a la dosis recomendada en los productos elaborados que se venden en las tiendas especializadas. Bien sea en cápsulas o en diluibles y también en líquido, el extracto de café verde es muy fácil de encontrar en compras online aprovechando mejores precios, por lo que resulta nada complejo tomarlo y comprobar que funciona. Eso sí, de nada sirve contar con este suplemento si se descuida la alimentación ni se complementa con ejercicio.

Sin embargo, dadas sus propiedades termogénicas, lipofídicas, saciantes y antioxidantes entre otras, el café verde se ha ganado un puesto de primer orden en las listas de suplementos dietéticos en dietas de adelgazamiento.

Para quienes son reacios a la infusión o a las cápsulas de café. Para ellos existe la fórmula en chicles.

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